domingo, 7 de octubre de 2012

Intervención en crisis a cargo de abogados y asesores legales

                                                             

El cliente que ejerce su derecho a un consejo legal exige más que eso. Su abogado puede ser el primer aliado que ve después de ser encerrado. No es fácil, sin embargo, satisfacer las exigencias del cliente en las apremiantes, limitantes condiciones que se encuentran de modo típico en los espacios para entrevistas, ¿Cómo pueden los abogados tratar con las emociones de los clientes en tales situaciones?
El abogado puede hallar la senda legal que sería más productiva, bloqueada por las emociones, que algunas veces parecen ser irracionales, con frecuencia excesivas y casi siempre, frustrantemente contraproducentes.
Price y McCreary sostienen que muchos clientes contactan a sus abogados por razones distintas de la necesidad de asesoría legal. Algunos clientes confunden los problemas que son esencialmente psicológicos por naturaleza con los conflictos legales. Estos autores consideran a muchos así llamados clientes problemáticos como aquellos que están atrapados en el temor, la confusión, la ambivalencia y la ignorancia acerca de qué hacer para ayudarse a sí mismos. Los abogados deben apoyarse en cursos de psicología de pregrado, en su sentido común y en su capacidad para retrasar el proceso hasta que llegue posiblemente la asistencia de profesionales de la salud, que puedan enfriar las emociones.

Repaso a la bibliografía
En su texto introductorio, Binder y Price esbozan un proceso de 3 pasos que se proyecto para ayudar al abogado a facilitar la apertura de información relevante y formular una estrategia para la proporción de ayuda:

1.      El cliente recibe primero motivación para expresar sus preocupaciones y reacciones emocionales.

2.      El abogado ayuda en este proceso al permitir que el cliente describa su situación como él la conceptúa.

3.      El abogado empieza a desarrollar y verificar teorías fundamentales en lo que se ha aprendido.

Shaffer argumenta que la consejería legal debería proporcionar la máxima libertad e información para el cliente. Para llevar el máximo flujo libre de información, el abogado debe trabajar para desarrollar una relación de igualdad personal entre el mismo y el cliente.
El libro The lawyer in the interviewing and counseling process (Watson, 1976) fue escrito para ser como un texto para un curso sobre entrevistas. Esta obra proporciona un buen ejemplo de lo que debe aprenderse de parte del abogado si va a desarrollar habilidades de entrevista adecuadas, desde una perspectiva psicoanalítica.
El manual de Schoenfield y Schoenfield acerca de la entrevista y la orientación para abogados incluye una sección de intervención en crisis y la entrevista sobre asuntos legales. La lista de los autores acerca de los enfoques de orientación en situaciones de crisis incluye:
1. Comunicar un interés efectivo.
2. Permitir al cliente que exprese sus sentimientos.
3. Examinar el incidente precipitante.
4. Analizar los esfuerzos anteriores por salir adelante.
5. Enfocar el problema inmediato.
6. Ayudar al cliente a desarrollar una comprensión cognoscitiva del problema.
7. Buscar soluciones prácticas.
8. Estructurar un plan para la acción.
9. Realizar canalizaciones.

Primeros auxilios psicológicos en la entrevista acerca de asuntos legales

1.      Realización del contacto psicológico

Los abogados tienden a ser más avezados en el acopio de los hechos objetivos importantes y en su entrelazamiento dentro de un todo inteligible. Ellos con frecuencia están menos familiarizados y cómodos con los sentimientos que acompañan a los hechos, el rechazo, la rabia y la desolación que sienten las partes por un divorcio, o la humillación y el sentido de fracaso que experimenta el hombre de negocios en bancarrota. Una vez que las emociones se han expresado, pueden comenzar a consumirse por sí mismas y el cliente puede comenzar a proporcionar información acerca de cuáles factores son en especial importantes. La escucha activa y las respuestas empáticas son planteamientos que ayudan tanto al cliente como al abogado.

2.      Exploración de las dimensiones del problema
Al escuchar la historia del cliente, el abogado debería considerar cuánto puede el incidente haber desorganizado los objetivos del cliente o su estructura vital. Para entender cómo una acción legal propuesta puede relacionarse con la estructura vital del cliente, el abogado debería oír qué es lo que el acontecimiento significa para el cliente, cómo es que éste interpreta lo que ha pasado.

3.      Análisis de las posibles soluciones
Apelar al sistema legal mediante un abogado representa un intento de enfrentar la crisis. El continuo fracaso de otras soluciones para los problemas exacerban el sentido de desesperación generado por  el problema en sí mismo. El abogado necesita saber acerca de los recursos comunitarios disponibles, con el fin de ayudar a los clientes a crear soluciones para sus multifacéticos problemas. Es frecuentemente de ayuda para el abogado conservar una lista de los recursos que han demostrado ser útiles en el pasado.

4.      Ejecución de acción concreta
La mayoría de los abogados están orientados hacia la acción y prefieren extraer los hechos relevantes en un caso, decidir qué es lo que necesita hacerse, y hacerlo. La teoría de la crisis sugiere que se anime a los clientes a hacer tanto como puedan por ellos mismos.

5.      Seguimiento
En las crisis en que los riesgos son altos y las habilidades del cliente para el enfrentamiento son escasas, es importante saber si se llevaron a la práctica o no los planes y acuerdos realizados durante la entrevista. Una rápida llamada del cliente o la persona que este planeó contactar, es suficiente para confirmar que los planes se hayan ejecutado.

                                                     

Tendencia para el futuro

Necesitan enfatizarse algunos puntos para tratar con obstáculos que impiden el uso del modelo de crisis en la entrevista sobre asuntos legales:

1. La intervención en crisis, en cuanto a su entrenamiento, necesita presentarse como un conjunto de estrategias útiles tanto para los abogados como para los clientes.

2. Los paquetes de entrenamiento deberían ser de tiempo limitado (10 a 20 horas) y deberían poner énfasis en la compatibilidad de los primeros auxilios psicológicos con los modelos de entrevista legal ya existentes.

3. La teoría de la crisis debería presentarse como una alternativa útil para el lenguaje de la psicopatología, con el que muchos abogados están familiarizados, en virtud de los cursos de pregrado acerca de psicología anormal, o por la experiencia de prueba con alegatos acerca de la cordura de alguien. Los programas de entrenamiento para abogados deberían poner particular atención en las 4 tareas de resolución de la crisis.

4. El entrenamiento en primeros auxilios psicológicos puede ser útil para recepcionistas y asesores legales, puesto que estos usualmente tienen contacto con los clientes.
5. Los practicantes de la salud mental, lo mismo si forman parte de un programa de alcance externo en un centro de salud mental comunitario, o si están en la práctica privada, puede ofrecer consultas breves a los abogados que necesitan ayuda para tratar con los clientes en crisis.

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