viernes, 12 de octubre de 2012

Intervención en crisis a cargo de la policía

Los ciudadanos con frecuencia se vuelven hacia la policía cuando los confrontan situaciones muy desorganizantes y algunas veces extravagantes, Wallace y Schreiber sugieren que las comunidades dependen en gran medida de la asistencia de la policía para las situaciones de crisis, por cuando esta puede recibir llamadas por teléfono a cualquier hora del día o la noche.

                                                          

Repaso de bibliografía
Desde finales de 1960, numerosos artículos acerca de la intervención en crisis a cargo de la policía han aparecido en la bibliografía policiaca y en la de la ciencia del comportamiento.

Llamadas de crisis a la policía
Patton ha descrito 6 aspectos de las llamadas de desorganización:

1.      Invocadas por los ciudadanos, la persona que inicia el contacto tiene un interés creado sobre el tipo de resolución que pueden proporciona los  policías.

2.      De consumo de tiempo, puesto que la clarificación y aun la resolución  temporal requiere la recopilación de información amplia.

3.      Ambiguas, por cuanto que rara vez hay una clara exposición de los hechos que condujeron a la llamada, y con frecuencia es difícil determinar la responsabilidad por el conflicto.

4.      Peligrosas, puesto que cada llamada tiene potencial de violencia.

5.      Productoras de ansiedad, debido a la ambigüedad y peligrosidad potencial de la situación.

6.      Distribuidas de manera irregular entre la población general, con más llamadas provenientes de las familias de baja condición económica, y de vecindarios de bajo nivel.

Estudios evaluativos

Aunque la mayoría de los oficiales de policía han aprendido a manejar las llamadas por desórdenes mediante el entrenamiento sobre la marcha del trabajo, numerosos programas de entrenamiento federales, estatales y municipales acerca de teoría y tácticas policiacas, ahora incluyen un entrenamiento en el manejo de crisis.
Bard evaluó el proyecto a través de 6 dimensiones. Se realizó la hipótesis de que, en comparación con un recinto de control, el recinto del proyecto de demostración mostraría una reducción en el número de quejas por desordenes familiares, el número de repeticiones necesarias para la intervención, de homicidios, ataques, homicidios entre miembros de una familia y lesiones contra los policías. Contrariamente a sus expectativas, halló que los resultados en cuatro de los 6 criterios eran opuestos a aquellos que se predijeron de manera original. El proyecto de demostración tuvo 3 veces más quejas por desórdenes que el recinto de control, más casos repetidos e incrementos en los homicidios totales. Bard sugiere que el aumento en la prontitud de los informes archivados a cargo de los oficiales de demostración contó para su mayor número de quejas.

Modelos de entrenamiento

Una de las más claras guías paso por paso para la intervención en crisis a cargo de la policía la han desarrollado Goldstein y otros para el departamento de policía de Syracuse. El comportamiento de los policías se estructura alrededor de 4 tareas principales:

1.      Observación y protección en las amenazas a la seguridad del oficial.
2.       Serenar la situación.
3.       Recopilar información relevante.
4.       Emprender la acción adecuada.

                                                              

Primeros auxilios psicológicos a cargo de los policías

Planteamiento de la escena

Goldstein y otros acentúan la importancia de que un oficial se prepare mentalmente antes de intervenir en una situación de crisis. Es una medida preventiva, puesto que las llamadas de crisis representan para la policía una amenaza potencial a la seguridad de los oficiales. Mientras el oficial plantea el lugar de los hechos, el primer paso es observar y neutralizar las amenazas a la seguridad.

1.      Realización del contacto psicológico
El objetivo primordial es la realización del contacto psicológico, en las llamadas por desórdenes familiares, es reducir las tensiones y dar calma a la situación. Goldstein y otros sugieren que el oficial cree una primera impresión de autoridad no hostil, lo cual resalta una de las diferencias principales a cargo de la policía y la que está a cargo de otros asistentes comunitarios.
-Demostración de comprensión: La empatía es esencial para los primeros auxilios psicológicos, hacer saber a la persona mediante el tono de voz del asistente, sus palabras y expresiones faciales, que este posee una comprensión de lo que la persona siente en ese momento. El objetivo es evitar tomar partido al apoyar más a una parte que la otra.
-Ejemplificación de comportamiento con calma: Puesto que las personas en crisis con frecuencia valoran sus propios sentimientos y la seriedad de la situación, es importante que el oficial ejemplifique un planteamiento de calma para la intensa situación. Puede quitarse su gorra y sentarse para conversar.
-Tranquilización: Más allá de actuar calmadamente, el oficial da a la persona en crisis razones por las cuales esta debería sentirse más tranquila.
-Plática para animar: Por cuán difícil es vociferar, llorar, pelear, etc. de manera emotiva mientras, al mismo tiempo se intenta dar respuesta a una serie de preguntas, entablar otras y hacer plática para animar, es con frecuencia efectivo para apaciguar a la victima de la crisis. El oficial debería aprender a reconocer aquellos momentos en que es útil  estimular a que se hable de la crisis en sí mismo contra alentar al individuo para que hable acerca de asuntos distintos a la crisis.
-Uso de la distracción: Un medio efectivo para calmar a las personas alteradas es desviar su atención hacia modos distintos de pedir información básica.
Algunos métodos son:
a) Pedir un favor (vaso con agua).
b) Preguntar algo sin relevancia para la situación.
c) Hacer una observación irrelevante (preguntar por la tele).
Estos comentarios tienen solo efecto temporal, por lo que el oficial deberá estar preparado para continuar con otros procedimientos tranquilizantes.
-Utilización el humor: Puede ser efectivo para ayudar a obtener una perspectiva más precisa y menos seria acerca de sus circunstancias en curso. Este comportamiento puede comunicar al ciudadano que el oficial no está demasiado alterado por lo que sucede, y puede con frecuencia calmar las emociones en una crisis que se caracteriza por los sentimientos agresivos.
-Repetir y vociferar: Con frecuencia los individuos en crisis están tan enojados, ansiosos, deprimidos o confundidos, que están sintonizados únicamente con sus propios sentimientos. Estas personas pueden ser indiferentes hacia los sentimientos, mensajes y presencia de los demás. El oficial puede tener que repetirse a si mismo varias veces el llegar a la meta con el ciudadano.
-Utilización de la coerción física: Cuando todos los métodos previos a la tranquilización han fallado, lo que incluye la repetición y la vociferación, o donde puede considerarse que existe peligro físico, puede ser necesario someter al ciudadano rijoso. El oficial deberá usar solo la fuerza necesaria para cumplir su objetivo.
-Utilización de quienes son confiables entre los demás: Un oficial puede solicitar a otro individuo que tranquilice al ciudadano. Quien sea confiable para el individuo en crisis, puede ser utilizado.
-No hacer caso a la persona de manera temporal: El oficial puede colocarse en una situación de crisis en la que no utilizará ninguno de los procedimientos anteriores, pero decidirá tratar con el ciudadano en estado emotivo al no hacerle caso de manera temporal.

2.      Analizar las dimensiones del problema
El análisis del problema a cargo del asistente se encamina a la determinación de cuáles conflictos necesitan atención inmediata y cuales pueden posponerse.
El asistente también determina si el riesgo de mortalidad es alto o bajo, y si el paciente es capaz de cuidar de sí mismo en ese momento, con el fin de que el asistente pueda evaluar cuán directiva debe ser la postura de acción por tomar.
-Preguntas abiertas: Son similares a las preguntas de quién, que, por qué y dónde de los PAP. Permiten que el individuo deje escapar el ímpetu, con lo cual se desactiva la situación.
-Escuchar: No solo el oficial debe escuchar, también debe dar a los ciudadanos signos de que así lo hace; con un contacto visual, movimientos de cabeza, verbalizaciones (ejemplo: veo lo que quiere decir, puedo comprender eso).
-Preguntas cerradas: Parte necesaria de la entrevista correspondiente, pero no deberían utilizarse donde serían preferibles las preguntas abiertas.
-Replanteamiento del contenido (parafrasear): Consiste en volver a decir al ciudadano, en palabras distintas de las que utilizó, si es posible, la esencia del mensaje. Sirve para mostrar al individuo que el oficial pone atención y alienta a la persona a que continúe con su plática.
-Reflexión sobre los sentimientos: Donde el replanteamiento del contenido implica la repetición de los hechos según la aseveración de la persona, esta acción se enfoca sobre la expresión de los sentimientos precisión del ciudadano. Al captar lo que el individuo comunica, el oficial debe poner mucha atención a lo que la persona dice y cómo lo dice
-Desatención selectiva y uso del silencio: Con frecuencia, una persona agitada o ansiosa inundará al oficial con detalles. Algunas veces esta información es irrelevante, aunque en la búsqueda de efectuar la acción apropiada puede ser relevante.
-Estimulación y uso de proposiciones específicas e implícitas: Con frecuencia las personas bajo una tensión extrema se volverán desorganizadas y confundidas en su habla y pensamiento, el oficial necesita planear preguntas muy concretas.
-Revelación acerca de uno mismo y uso de la proximidad: Las personas tienden a revelar más acerca de sus sentimientos, temores, sentimientos y trasfondos cuando otros hacen lo propio con información similar acerca de sí mismo. Con frecuencia se llamará al oficial de policía para que acuda a situaciones de crisis en las que la revelación acerca de uno mismo puede ser una técnica de entrevista útil.
-Confrontación: Puede ser una técnica de entrevista en la cual el oficial hace notar las discrepancias entre dos aseveraciones que ha hecho el ciudadano o entre algo que este ha dicho y la manera en que lo dijo.
-Exigencia: Si el ciudadano es muy hostil, reticente, o si se juzga que el riesgo de mortalidad es alto, puede ser necesario que el oficial emplee esta técnica. La exigencia requiere que el oficial instruya con firmeza al ciudadano acerca de lo que debe hacer, y que lo haga inmediatamente.
-Exploración de posibles soluciones: Al asumirse que el oficial de policía ha sido llamado porque las soluciones que se intentaron con anterioridad fallaron, es importante preguntar a ambas partes contendientes qué es lo que se ha intentado y poner a los ciudadanos a generar posibles opciones para la resolución de la crisis.
3.      Realización de acción concreta
Si la mortalidad es baja, el ciudadano es apto físicamente, aún no se ha cometido un crimen, el oficial puede asumir una actitud facilitante con el ciudadano en crisis.
-Mediación: Estrategia de acción en la que es más probable que las personas se guíen por soluciones que ellas concibieron, que por aquellas impuestas por alguien más. El planteamiento básico del oficial es asistir a los contendientes para que lleguen a su propia solución del problema.
-Negociación: Goldstein y sus colaboradores consideran la negociación como más directiva que la mediación; abarca la sugerencia de soluciones o compromisos a asistir de modo activo a los ciudadanos en la elección de un rumbo a seguir.
4.      Seguimiento
El objetivo es hallar si el conjunto de pasos de acción que se puso en movimiento durante la intervención, tuvieron el efecto que se pretendió, en los días subsecuentes. En tanto que los oficiales por sí mismos con frecuencia no tendrán el tiempo para conducir el seguimiento, ellos aun pueden concluir cada contacto de los PAP con la expectativa de que ocurrirá el seguimiento.
 
                                                      

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