Repaso de bibliografía
Desde
finales de 1960, numerosos artículos acerca de la intervención en crisis a
cargo de la policía han aparecido en la bibliografía policiaca y en la de la
ciencia del comportamiento.
Llamadas de crisis a la policía
Patton
ha descrito 6 aspectos de las llamadas de desorganización:
1.
Invocadas por los
ciudadanos, la persona que inicia el contacto tiene un interés creado sobre el
tipo de resolución que pueden proporciona los
policías.
2.
De consumo de
tiempo, puesto que la clarificación y aun la resolución temporal requiere la recopilación de
información amplia.
3.
Ambiguas, por
cuanto que rara vez hay una clara exposición de los hechos que condujeron a la
llamada, y con frecuencia es difícil determinar la responsabilidad por el conflicto.
4.
Peligrosas,
puesto que cada llamada tiene potencial de violencia.
5.
Productoras de
ansiedad, debido a la ambigüedad y peligrosidad potencial de la situación.
6.
Distribuidas de
manera irregular entre la población general, con más llamadas provenientes de
las familias de baja condición económica, y de vecindarios de bajo nivel.
Estudios evaluativos
Aunque
la mayoría de los oficiales de policía han aprendido a manejar las llamadas por
desórdenes mediante el entrenamiento sobre la marcha del trabajo, numerosos
programas de entrenamiento federales, estatales y municipales acerca de teoría
y tácticas policiacas, ahora incluyen un entrenamiento en el manejo de crisis.
Bard
evaluó el proyecto a través de 6 dimensiones. Se realizó la hipótesis de que,
en comparación con un recinto de control, el recinto del proyecto de
demostración mostraría una reducción en el número de quejas por desordenes
familiares, el número de repeticiones necesarias para la intervención, de
homicidios, ataques, homicidios entre miembros de una familia y lesiones contra
los policías. Contrariamente a sus expectativas, halló que los resultados en
cuatro de los 6 criterios eran opuestos a aquellos que se predijeron de manera
original. El proyecto de demostración tuvo 3 veces más quejas por desórdenes
que el recinto de control, más casos repetidos e incrementos en los homicidios
totales. Bard sugiere que el aumento en la prontitud de los informes archivados
a cargo de los oficiales de demostración contó para su mayor número de quejas.
Modelos de entrenamiento
Una
de las más claras guías paso por paso para la intervención en crisis a cargo de
la policía la han desarrollado Goldstein y otros para el departamento de
policía de Syracuse. El comportamiento de los policías se estructura alrededor
de 4 tareas principales:
1.
Observación y
protección en las amenazas a la seguridad del oficial.
2. Serenar la situación.
3. Recopilar información relevante.
4. Emprender la acción adecuada.
Primeros auxilios psicológicos a cargo
de los policías
Planteamiento de la escena
Goldstein
y otros acentúan la importancia de que un oficial se prepare mentalmente antes
de intervenir en una situación de crisis. Es una medida preventiva, puesto que
las llamadas de crisis representan para la policía una amenaza potencial a la
seguridad de los oficiales. Mientras el oficial plantea el lugar de los hechos,
el primer paso es observar y neutralizar las amenazas a la seguridad.
1.
Realización del
contacto psicológico
El
objetivo primordial es la realización del contacto psicológico, en las llamadas
por desórdenes familiares, es reducir las tensiones y dar calma a la situación.
Goldstein y otros sugieren que el oficial cree una primera impresión de
autoridad no hostil, lo cual resalta una de las diferencias principales a cargo
de la policía y la que está a cargo de otros asistentes comunitarios.
-Demostración
de comprensión: La empatía es esencial para los primeros auxilios psicológicos,
hacer saber a la persona mediante el tono de voz del asistente, sus palabras y
expresiones faciales, que este posee una comprensión de lo que la persona
siente en ese momento. El objetivo es evitar tomar partido al apoyar más a una
parte que la otra.
-Ejemplificación
de comportamiento con calma: Puesto que las personas en crisis con frecuencia
valoran sus propios sentimientos y la seriedad de la situación, es importante
que el oficial ejemplifique un planteamiento de calma para la intensa
situación. Puede quitarse su gorra y sentarse para conversar.
-Tranquilización:
Más allá de actuar calmadamente, el oficial da a la persona en crisis razones
por las cuales esta debería sentirse más tranquila.
-Plática
para animar: Por cuán difícil es vociferar, llorar, pelear, etc. de manera
emotiva mientras, al mismo tiempo se intenta dar respuesta a una serie de preguntas,
entablar otras y hacer plática para animar, es con frecuencia efectivo para
apaciguar a la victima de la crisis. El oficial debería aprender a reconocer
aquellos momentos en que es útil
estimular a que se hable de la crisis en sí mismo contra alentar al
individuo para que hable acerca de asuntos distintos a la crisis.
-Uso
de la distracción: Un medio efectivo para calmar a las personas alteradas es
desviar su atención hacia modos distintos de pedir información básica.
Algunos
métodos son:
a)
Pedir un favor (vaso con agua).
b)
Preguntar algo sin relevancia para la situación.
c)
Hacer una observación irrelevante (preguntar por la tele).
Estos
comentarios tienen solo efecto temporal, por lo que el oficial deberá estar
preparado para continuar con otros procedimientos tranquilizantes.
-Utilización
el humor: Puede ser efectivo para ayudar a obtener una perspectiva más precisa
y menos seria acerca de sus circunstancias en curso. Este comportamiento puede
comunicar al ciudadano que el oficial no está demasiado alterado por lo que
sucede, y puede con frecuencia calmar las emociones en una crisis que se
caracteriza por los sentimientos agresivos.
-Repetir
y vociferar: Con frecuencia los individuos en crisis están tan enojados,
ansiosos, deprimidos o confundidos, que están sintonizados únicamente con sus
propios sentimientos. Estas personas pueden ser indiferentes hacia los
sentimientos, mensajes y presencia de los demás. El oficial puede tener que
repetirse a si mismo varias veces el llegar a la meta con el ciudadano.
-Utilización
de la coerción física: Cuando todos los métodos previos a la tranquilización
han fallado, lo que incluye la repetición y la vociferación, o donde puede
considerarse que existe peligro físico, puede ser necesario someter al
ciudadano rijoso. El oficial deberá usar solo la fuerza necesaria para cumplir
su objetivo.
-Utilización
de quienes son confiables entre los demás: Un oficial puede solicitar a otro
individuo que tranquilice al ciudadano. Quien sea confiable para el individuo
en crisis, puede ser utilizado.
-No
hacer caso a la persona de manera temporal: El oficial puede colocarse en una
situación de crisis en la que no utilizará ninguno de los procedimientos
anteriores, pero decidirá tratar con el ciudadano en estado emotivo al no
hacerle caso de manera temporal.
2.
Analizar las
dimensiones del problema
El
análisis del problema a cargo del asistente se encamina a la determinación de
cuáles conflictos necesitan atención inmediata y cuales pueden posponerse.
El
asistente también determina si el riesgo de mortalidad es alto o bajo, y si el
paciente es capaz de cuidar de sí mismo en ese momento, con el fin de que el
asistente pueda evaluar cuán directiva debe ser la postura de acción por tomar.
-Preguntas
abiertas: Son similares a las preguntas de quién, que, por qué y dónde de los
PAP. Permiten que el individuo deje escapar el ímpetu, con lo cual se desactiva
la situación.
-Escuchar:
No solo el oficial debe escuchar, también debe dar a los ciudadanos signos de
que así lo hace; con un contacto visual, movimientos de cabeza, verbalizaciones
(ejemplo: veo lo que quiere decir, puedo comprender eso).
-Preguntas
cerradas: Parte necesaria de la entrevista correspondiente, pero no deberían
utilizarse donde serían preferibles las preguntas abiertas.
-Replanteamiento
del contenido (parafrasear): Consiste en volver a decir al ciudadano, en palabras
distintas de las que utilizó, si es posible, la esencia del mensaje. Sirve para
mostrar al individuo que el oficial pone atención y alienta a la persona a que continúe
con su plática.
-Reflexión
sobre los sentimientos: Donde el replanteamiento del contenido implica la
repetición de los hechos según la aseveración de la persona, esta acción se
enfoca sobre la expresión de los sentimientos precisión del ciudadano. Al
captar lo que el individuo comunica, el oficial debe poner mucha atención a lo
que la persona dice y cómo lo dice
-Desatención
selectiva y uso del silencio: Con frecuencia, una persona agitada o ansiosa
inundará al oficial con detalles. Algunas veces esta información es irrelevante,
aunque en la búsqueda de efectuar la acción apropiada puede ser relevante.
-Estimulación
y uso de proposiciones específicas e implícitas: Con frecuencia las personas
bajo una tensión extrema se volverán desorganizadas y confundidas en su habla y
pensamiento, el oficial necesita planear preguntas muy concretas.
-Revelación
acerca de uno mismo y uso de la proximidad: Las personas tienden a revelar más
acerca de sus sentimientos, temores, sentimientos y trasfondos cuando otros
hacen lo propio con información similar acerca de sí mismo. Con frecuencia se
llamará al oficial de policía para que acuda a situaciones de crisis en las que
la revelación acerca de uno mismo puede ser una técnica de entrevista útil.
-Confrontación:
Puede ser una técnica de entrevista en la cual el oficial hace notar las
discrepancias entre dos aseveraciones que ha hecho el ciudadano o entre algo
que este ha dicho y la manera en que lo dijo.
-Exigencia:
Si el ciudadano es muy hostil, reticente, o si se juzga que el riesgo de
mortalidad es alto, puede ser necesario que el oficial emplee esta técnica. La
exigencia requiere que el oficial instruya con firmeza al ciudadano acerca de
lo que debe hacer, y que lo haga inmediatamente.
-Exploración
de posibles soluciones: Al asumirse que el oficial de policía ha sido llamado
porque las soluciones que se intentaron con anterioridad fallaron, es
importante preguntar a ambas partes contendientes qué es lo que se ha intentado
y poner a los ciudadanos a generar posibles opciones para la resolución de la
crisis.
3.
Realización de
acción concreta
Si
la mortalidad es baja, el ciudadano es apto físicamente, aún no se ha cometido
un crimen, el oficial puede asumir una actitud facilitante con el ciudadano en
crisis.
-Mediación:
Estrategia de acción en la que es más probable que las personas se guíen por
soluciones que ellas concibieron, que por aquellas impuestas por alguien más.
El planteamiento básico del oficial es asistir a los contendientes para que
lleguen a su propia solución del problema.
-Negociación:
Goldstein y sus colaboradores consideran la negociación como más directiva que
la mediación; abarca la sugerencia de soluciones o compromisos a asistir de
modo activo a los ciudadanos en la elección de un rumbo a seguir.
4.
Seguimiento
El objetivo es hallar si el conjunto de pasos de
acción que se puso en movimiento durante la intervención, tuvieron el efecto
que se pretendió, en los días subsecuentes. En tanto que los oficiales por sí
mismos con frecuencia no tendrán el tiempo para conducir el seguimiento, ellos
aun pueden concluir cada contacto de los PAP con la expectativa de que ocurrirá
el seguimiento.
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