viernes, 12 de octubre de 2012

Intervención en crisis a cargo de las enfermeras y otros profesionales

Como miembros del equipo de tratamiento médico, las enfermeras están presentes cuando los pacientes escuchan acerca de la existencia y las implicaciones de amplio rango de la enfermedad o las heridas.
Un segundo punto de contacto por parte de las enfermeras y otros profesionales de la salud implica las cuestiones somáticas correlativas a todas las crisis, cualquiera que esté implicado en la atención de primer nivel puede atestiguar el alto porcentaje de pacientes que presentan síntomas físicos, relacionados con incidentes determinantes de la vida.

                                            

Repaso de la bibliografía

Enfermedad crítica o trauma en la unidad de cuidado intensivo
 
Existen muchos tipos de unidades de cuidado intensivo, que se especializan en proporcionar cuidado de alto nivel técnico a los pacientes enfermos o heridos de manera grave. Los pacientes que se admiten en estas unidades están de modo invariable, en medio de una crisis multifacética. El núcleo de la crisis es la confrontación con la amenaza al cuerpo de uno. Este abrumador ataque al sentido de la imagen corporal también se acompaña por intensos sentimientos de indefensión, dependencia y humillación.
Los miembros de la familia del paciente de UCI también probablemente estén en crisis, y de este ambiente puede esperarse que les añada la tensión por igual. Confrontados con la posible pérdida de un ser querido, la familia puede estar también bregando para adaptarse en lo estructural con la ausencia de un miembro significativo de la misma.
Williams y Rice ha incitado a los trabajadores sociales a emplear técnicas para ayudar a los miembros de la familia a comprender y, de modo preciso, percibir los acontecimientos en las UCI, expresar los sentimientos, enfrentarse a los problemas de una manera más efectiva y movilizar los sistemas de apoyo.

Cirugía
 
Los pacientes que han sido hospitalizados con el fin de que se les realice una cirugía, de manera usual experimentan ansiedad antes y después de que se proceda a ella.
Wise dio parte de las intervenciones pre y posoperatorias con una niña de 8 años. Antes de que comenzaran cualquier intervención con la niña, las enfermeras valoraron el potencial de la familia para salir adelante por la inminente cirugía. La orientación anticipatoria implico el esclarecimiento de cualquier concepción errónea o mal entendido acerca del acontecimiento inminente, proporcionar información acerca de que esperar en el periodo posoperatorio y facilitar la expresión de sentimientos.
El impacto de la cirugía con frecuencia no termina cuando se ha completado el procedimiento. Las secuelas con frecuencia se asocian con una gran cantidad de tensión, y el periodo de recuperación en si mismo puede ser un terreno fértil para las crisis vitales.

Nacimiento de niños subnormales

La experiencia del embarazo y la perspectiva de entrar en la paternidad es una transición para el desarrollo que puede convertirse en una crisis para algunas personas. Los investigadores han observado que los padres reaccionan al nacimiento de un hijo subnormal en una serie de etapas. Hancock describe las intervenciones orientadas a los padres de una niña recién nacida que fue víctima de toxoplasmosis. De modo inicial, el medio a cargo del caso estaba renuente e incomodo para hablar con los padres acerca del retraso mental de su hija. Los padres comenzaron a hacer planes basado en su compresión comenzaron a hacer planes basado en su compresión fragmentaria acerca de la condición de su hija. En respuesta a esto, el trabajador social hizo énfasis en que se estaban realizando más pruebas, y en que aquellos no deberían tomar decisiones y hacer planes demasiado a la ligera. El clímax de la parálisis espástica de la niña. Las intervenciones del trabajador social implicaron el alentar a los padres para que se expresaran sus pensamientos y sentimientos.

Ancianos internados en hospitales

La hospitalización de la persona anciana es traumática en particular porque la amenaza de las perdidas funcionales o la muerte se combinan con otros problemas físicos, como la perdida de la audición, la memoria, etc. Tales dolencias aumentan la tensión implicada en la adaptación al ambiente del hospital. Oradei y Waite han descrito la intervención breve en un grupo con pacientes que se recuperan del ataque de parálisis. Como podría esperarse, las reacciones psicológicas de los pacientes con frecuencia interfieren con el proceso de rehabilitación, que se encamina a llevarlos a su capacidad funcional más alta posible. Organizaron un grupo para pacientes de ataque de parálisis, para dar asistencia y proporcionarles la oportunidad de expresar sus sentimientos y polemizar sobre sus problemas. Los pacientes se involucraron mas unos con otros en el pabellón del hospital, y con ello ampliaron el sistema de apoyo social unos a otros.

Enfermedad en fase terminal

La teoría de la crisis y la intervención en crisis han llegado a ser aceptadas de manera amplia, como vías de comprensión y ayuda para los pacientes en fase terminar de enfermedad y sus familias. Los padres que tienen a un hijo en fase terminal de enfermedad encaran una experiencia incuestionable trágica y emocionalmente gravosa. Una serie de crisis que afrontan a los padres desde el momento en que se les informa del diagnostico, hasta el momento en que sigue a la muerte. Puesto que el médico es la persona que informa del diagnostico a los padres, el tiene la responsabilidad de ayudarlos a enfrentar la noticia. Las intervenciones con familias en lo particular y con grupos de familias que tienen un hijo con enfermedad en fase terminal también han aparecido en la bibliografía. El médico del niño puede proporcionar la asistencia, lo mismo que otro proveedor de cuidados de la salud que trabaje en colaboración con el servicio pediátrico.
En el periodo intermedio  entre el momento en que se presenta el diagnostico y el momento en que muere el niño, ocasiona problemas adicionales.
El papel del médico durante este periodo es mantener el contacto con los padres, aceptar sus sentimientos de ira y ayudarlos a entender sus emociones. Si los padres se sienten culpables acerca de esperar el fin, el médico puede ayudarlos a aceptar el hecho de que la muerte de su hijo es una experiencia angustiante, y que es normal para ellos el esperar por el tiempo en que su hijo, y ellos, ya no tendrán que sufrir.

Muerte de un miembro de la familia

La muerte de un miembro de la familia, un pariente, la esposa o el hijo de alguno, de manera típica se continua con un patrón predecible de duele y lamentación. El del duelo es un periodo de enorme tensión y cambio en la vida, y puede llevar consigo la posibilidad de un decremento crónico en el funcionamiento global. Defrain y Ernst han referido que las familias sin asistencia se llevan cerca de 8  meses para volver a obtener su nivel anterior de organización, después de la repentina, inesperada muerte de un menor. Se esperaría que el duelo de la familia particularmente difícil por cuanto el sida imposibilita que tenga lugar cualquier duelo o enfrentamiento.

Insuficiencia renal

Así como los avances en el tratamiento del cáncer han prolongado la vida de los pacientes que lo padecen, otros avances médicos han alagado las vidas de los pacientes que sufren de insuficiencia renal crónica. Los pacientes renales en etapa final deben sufrir la hemodiálisis y tienen que soportar numerosas tensiones psicológicas.

Conflictos entre las necesidades de dependencia contra las de independencia

Los conflictos interpersonales relacionados con el personal de la unidad de diálisis y el cónyuge de quien está sometido al tratamiento. Levenberg y otros han presentado numerosos estudios de casos que muestran como se ha utilizado la intervención en crisis con los pacientes de hemodiálisis y con otros que para ellos son significativos. La diálisis en casa requiere una cooperación considerable entre el paciente y su pareja. Los problemas matrimoniales en las relaciones de las parejas antes de que la insuficiencia ocurriera, con frecuencia cristalizaron y se magnificaron bajo las exigencias y la tensión que trajo consigo la diálisis en casa. Al utilizar la terapia familiar sistémica breve y la técnicas conductuales, la intervención se encamino a realizar el más pequeño cambio de sistema necesario para llevar a la práctica una diálisis mínimamente exitosa.

Aborto

Los trabajadores sociales, enfermeras y otros practicantes del cuidado de la salud que proporcionaron orientación con respecto a embarazos problemáticos y abortos, de manera común consideran su trabajo como intervención en crisis. La crisis de maduración del embarazo de la maternidad se combina con una crisis circunstancial cuando es una adolescente la que queda embarazada de manera inesperada. El embarazo ocurre en un contexto de negociación de la tarea de la adolescente para luchar por la madurez social y emocional. Las reacciones emocionales extremas asociadas con la adolescencia con frecuencia se acompañan de expectativas no realistas acerca de dar a luz a los hijos.

Discapacidad crónica

La discapacidad excesiva está bien probada por una variedad de trastornos tales como el cáncer, el mal de las vías coronarias, los males renales, la esclerosis múltiple y la discapacidad física, y se hace referencia a ella como el síndrome de discapacidad crónica. Este síndrome aparece de manera independiente al tipo de mal y al modo de su inicio. Muchas investigaciones meticulosas demuestran que el síndrome de discapacidad es psicosocial por naturaleza, y que el grado de discapacidad no se relaciona con el grado del deterioro físico. Estos pacientes no responden al tratamiento terapéutico tradicional orientado médica o dinámicamente. Ellos desarrollan un estilo de vida constreñido y desadaptado, que se centra en torno de la enfermedad. La prevención del síndrome de enfermedad crónica es un ámbito de especial interés para la terapia de crisis. En tanto como la terapia para crisis hace un uso amplio teórico y clínico del ambiente natural del paciente y toma en cuenta la etapa del desarrollo, parece adaptada de manera especial al desarrollo de la intervención dentro del entorno de la enfermedad medica, con el fin de promover un mejor cuidado médico y una mejor salud psicológica.

Entrenamiento en intervención en crisis

La distinción entre los primeros auxilios psicológicos y la terapia para crisis trae consigo implicaciones concretas para el entrenamiento de los profesionales de la salud en la intervención en crisis. Primero, continuara como una necesidad para los terapeutas de crisis cuya preparación formal académica puede ser en campos como enfermería, psiquiatría, psicología, trabajo social, orientación pastoral o la orientación para rehabilitación, para ayudar a las víctimas de  enfermedad/heridas físicas en la translaboración de la experiencia de crisis.
Además de la disponibilidad directa de la terapia para crisis mediante ambientes para el cuidado de la salud, creemos que las enfermeras, de manera especial en virtud de su contacto inmediato y continuando con los pacientes, necesitan ser diestras en los procedimientos de los primeros auxilios psicológicos y estar familiarizados con cómo las cuatro tareas para la resolución de la crisis complementan el tratamiento médico.

Ayuda en situaciones aparentemente sin esperanza

Uno de los aspectos más difíciles de la intervención en crisis a cargo de los profesionales de la salud es que ellos son con frecuencia los portadores de las malas noticias para sus pacientes. La mayor parte del trabajo de crisis trae consigo las tensiones de manejar estos intensos sentimientos de los pacientes, pero la interacción se vuelve aun mas difícil cuando el asistente es también el primero en informar al paciente acerca de un diagnostico de enfermedad que amenaza a la vida o de la muerte inminente. Con el fin de asistir a los pacientes en el enfrentamiento con las crisis vitales, en especial aquellos que precipitan la enfermedad/lesión de carácter medico, es importante que los profesionales de la salud exploren sus propios sentimientos y pensamientos hacia la crisis de sus pacientes.

      

Primeros auxilios psicológicos en ambientes para la atención de la salud

Los cinco componentes de los primeros auxilios psicológicos pueden enseñarse en los cursos para graduados, lo mismo que en los seminarios de educación continua.

1.      Realización del contacto psicológico
Una de las principales necesidades de los pacientes, para aquellos implicados en el tratamiento médico, tomarse el tiempo para escuchar las preocupaciones de los pacientes. El escuchar de manera activa, que es aquello en lo que el profesional de la salud comunica una compresión de la visión del paciente respecto a la situación, lo que incluye los sentimientos de temor, es el elemento esencial lo mismo en los PAP que en el cuidado mediante un trato atento y gentil.

2.      Análisis de las dimensiones
Se debería poner particular atención al riesgo de mortalidad, en especial por cuanto esta puede alterarse por la medicación prescrita. Puesto que los pacientes de crisis pueden llamar a sus médicos para obtener medicación, estos están en una posición singular para obtener claves de una ideación y un comportamiento autodestructivo.
Debería de ponerse atención no solo a las solicitudes inmediatas, sino también a la posibilidad de que un paciente este en posesión de pastillas provenientes de prescripciones anteriores.

3.      Exploración de posibles soluciones
Un impedimento para los primeros auxilios psicológicos en los ambientes médicos que el papel del paciente es el de describir los síntomas, y que el papel exclusivo del médico es recomendar o prescribir el tratamiento.
Es importante que los pacientes en crisis hagan tanto como puedan ayudarse a sí mismos, lo que incluye el compartir de manera activa la búsqueda de soluciones para las preocupaciones inmediatas.

4.      Asistencia para realizar acción concreta
En tanto las pautas de los primeros auxilios psicológicos claramente especifican que la acción directiva es necesaria en algunas ocasiones, los profesionales de la salud deberían recordar que en la mayoría de los aso el mejor siguiente paso lo tomaran ellos y el paciente. Cada esfuerzo debería hacerse para basarse en las fortalezas del paciente, en tanto este último adopta la menor intervención directiva que sea posible.

5.      Seguimiento para verificar el progreso
Las presiones de los casos prolongados parecen impedir el seguimiento de los pacientes de crisis a cargo del personal médico. La principal sugerencia es que los profesionales de la salud sean innovadores en vías de estructurar este importante componente de los primeros auxilios psicológicos dentro del funcionamiento de la clínica u hospital. El punto esencial es que, el obtener un compromiso es la vía única para incrementar la probabilidad de que el paciente proseguirá toda la acción de cualquier plan acordado tanto por el asistente como por el paciente.

Utilización de las cuatro tareas de la resolución de la crisis en la atención básica

El conocimiento de las 4 tareas de la resolución de una crisis (la supervivencia física, expresión de sentimientos, dominio cognoscitivo y adaptaciones conductuales/interpersonales) es quizá el componente más útil del modelo de crisis para los profesionales de la salud implicados en la atención básica. El problema fundamental para los médicos, enfermeras y otros que tienen contacto frecuente con los pacientes que luchan por enfrentarse con la lesión física.
¿Cómo puedo evaluar el progreso del paciente en la translaboración de la crisis y como puedo determinar si ésta se ha resuelto finalmente?, la sugerencia es que los equipos para el cuidado de la salud evalúen el progreso del paciente en concordancia con estas 4 tareas durante el proceso de resolución.

Supervivencia física

Los profesionales de la salud están entrenados de manera singular para orientar a los pacientes en esta tarea de resolución de la crisis. Los pacientes que presentan afecciones somáticas que acompañan a una crisis vital importante pueden ser inusualmente receptivos a las ideas acerca de lo cambios tanto en la nutrición como en el ejercicio como medios para supervivencia física.

Expresión de sentimientos

Muchos pacientes son víctimas de falsas conjeturas acerca de sus propios sentimientos y de cómo manejar la ansiedad, la ira o la depresión relacionadas con la enfermedad física. El profesional de la salud tiene una oportunidad de ofrecer la noción que los sentimientos son un elemento legitimo del funcionamiento humano.

Dominio cognoscitivo

En muchos casos, el médico o la enfermera pueden tener un impacto considerable sobre el dominio cognoscitivo al simplemente proveer información clara y precisa acerca de la condición del paciente y el pronóstico para el futuro. En tanto el profesional de la salud escucha a un paciente que describe sus temores acerca del futuro, es posible discernir, a partir de las creencias o pensamientos específicos narrados, en que se basan los temores por el futuro. El papel de los profesionales de la salud puede equipararse a las pautas para esta tarea para crisis, al comenzar por asistir al paciente en el desarrollo de una comprensión basada en la realidad acerca de la situación de crisis y las implicaciones para el futuro.
Adaptaciones conductuales/interpersonales
 
Los médicos, enfermeras, y otros profesionales de la salud implicados en el tratamiento directo de la enfermedad y la lesión deberían ser capaces de identificar las adaptaciones necesarias para un individuo que sufre una lesión física particular, basados en su experiencia con los pacientes y en su conocimiento de la bibliografía acerca de las crisis. Una adaptación conductual relacionada de manera directa con muchas lesiones y enfermedades, es a la que se ha hecho referencia como sumisión a un régimen médico, lo mismo si ese es la ingestión de medicamentos, en el seguimiento de un patrón particular de dieta, o el ocuparse en el ejercicio.

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